En este 2018 celebra sus bodas de oro profesionales Francisco Pueche, una de las personas que más sabe de coches de colección en España, creador de una empresa que comercializa vehículos de excelencia y exclusividad, deseados por los más importantes coleccionistas internacionales En  ClassicAuto, Francisco Pueche -Paco para los amigos- recibirá un merecido homenaje.

Allá por 1968, cuando nuestra afición era apenas la pasión incomprendida de unos pocos, Francisco Pueche se encargó de organizar en Madrid el primer certamen de vehículos antiguos, que se celebró en el parque de El Retiro. De hecho, Paco había comprado un año antes un Citroën 5 CV, con el objetivo de participar en el Rallye Madrid-Benidorm, y se movía en los círculos reducidos de coleccionistas y aficionados. En poco tiempo, Paco pasó de ser un entusiasta de los vehículos de colección a convertirse en un profesional del sector. Una de sus primeras aventuras comerciales fue la compra en 1970 a un chatarrero de quince camiones fúnebres Chevrolet, que pintó en colores llamativos y que volvieron a la vida como llamativos vehículos publicitarios.

Este Rolls Royce fue la primera adquisición de Francisco Pueche como profesional.

Este Rolls Royce fue la primera adquisición de Francisco Pueche como profesional (foto cedida)

Paco se encargó también de aportar vehículos antiguos para el rodaje de las películas “La batalla de Inglaterra” y “Valentino”, de producción americana y rodadas en España. Mientras tanto, se casaba con Julia y en los años sucesivos nacerían Jaime, Ignacio, Ana y Rafael, quienes igualmente comparten la afición por los coches antiguos y la transmiten a sus hijos.

Ya en 1973, Paco Pueche crea junto a Javier Toda la empresa Veterauto, dedicada a la restauración de automóviles clásicos y antiguos. Tenían para ello catorce empleados y en el periodo de diez años consiguieron devolver a las carreteras más de cien autos de colección. En aquella época, Paco y Julia acudían a los eventos mundiales más importantes, además de tener un stand propio en el salón Rétromobile de París desde su primera edición, celebrada en 1978. Por entonces Paco poseía numerosas piezas de los famosos automóviles Bugatti, así como las legendarias llantas de aleación, que vendía en todo el mundo y le hicieron ganarse un prestigio internacional.   

En cambio, Paco cierra Veterauto en 1983 y se lanza a la fabricación artesanal del roadster Autoréplica, de estética similar a la del MG TD y propulsado por un motor de Seat 1430. Llegó a construir doce ejemplares, pero aquella experiencia tan divertida y vocacional resultó ruinosa, con la liquidación de aquella empresa en 1985.

De nuevo en el sector de la compra-venta, Paco y Julia abren Coupé, un espacio ubicado en la esquina de las calles Lucio del Valle e Islas Filipinas, compuesto por un espectacular garaje y una tienda. Allí atendían a los clientes deseosos de tener un vehículo de colección o de comprar cualquier accesorio u objeto de Automobilia, además de realizar reparaciones y labores e mantenimiento de autos clásicos y antiguos.

Aquel céntrico garaje-tienda dio paso a las actuales instalaciones de Coupé, bien comunicadas en las afueras de Madrid y con una superficie expositiva de 1000 m2. Por las manos de Paco han pasado miles de clásicos y ha entregado coches de colección a todo tipo de coleccionistas, tanto españoles como de otros países. En el momento actual, Paco ha cedido responsabilidades a sus hijos. Rafael al frente de la exposición y venta, mientras que Ignacio lleva ya quince años de experiencia en su empresa de restauración, www.veterauto.com.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This
Malcare WordPress Security